Cuidado o sobreprotección ¿Cuánto es suficiente?

El cuidado que damos y recibimos forma la autoestima, sentimiento de autoeficacia y estabilidad emocional, el concepto base: Apego.

Consejos para no sobreproteger al bebé-2

Como madres siempre estamos enfrentando retos, aprendiendo junto con nuestro bebe cada día ¿Qué tipo de madre queremos ser? Y ¿en qué madre nos convertiremos? Se ira modelando en el día a día.

En la relación con nuestro bebé y para asegurarnos de dar el afecto y atención suficiente, debemos tener en cuenta lo siguiente:

  •   ¿Satisfacemos sus necesidades de afecto?
  •    ¿Les brindamos la contención suficiente para que sean capaces de explorar el mundo con seguridad?
  •   ¿Estamos allí cuando lloran, cuando nos necesitan, cuando buscan la seguridad de unos brazos para calmarse?
  •    ¿Intentamos establecer esos lazos afectuosos tan importantes para su desarrollo?

                           Conozcamos un poco más sobre cómo se da este proceso:

Los tres elementos fundamentales del proceso de apego:

ü  Sintonía: La armonía entre el estado interno de los padres y el estado interno de los hijos

ü  Equilibrio: La sintonía con el estado de los padres permite a los hijos equilibrar sus propios estados corporales, emocionales y mentales.

ü  Coherencia: Es el sentido de integración que alcanzan los niños cuando, en relación con los adultos, experimentan conexión interpersonal e integración interna.

Tipos de apego:

  •          APEGO SEGURO: se da cuando la persona que cuida demuestra cariño, protección, disponibilidad y atención a las señales del bebé, lo que le permite desarrollar un concepto de sí mismo positivo y un sentimiento de confianza. perspectivas coherentes de sí mismo.
  •          APEGO ANSIOSO:  se da cuando el cuidador está física y emocionalmente solo en ciertas ocasiones, lo que hace al niño más propenso a la ansiedad de separación y al temor de explorar el mundo. Es evidente un fuerte deseo de intimidad, pero a la vez una sensación de inseguridad respecto a los demás. Puede ser de dos tipos:
  •          APEGO DESORGANIZADO DESORIENTADO: El cuidador ante las señales del niño tiene respuesta desproporcionadas y/o inadecuadas, incluso en su desesperación, al no poder calmar al niño, el cuidador entra en procesos de disociación. Esta conducta del adulto desorienta al niño y no le da seguridad, al contrario, le genera ansiedad adicional.

 

¿Qué hacer?

Para la crianza con apego, existen ocho principios fundamentales que promueven la vinculación segura entre los padres y el niño. Unos padres sensibles, coherentes en sus respuestas y disponibles emocionalmente, garantizan un sano establecimiento de la vinculación emocional:

       Prepararse para el nacimiento del bebé.

       Comprender y responder de forma sensible a las necesidades emocionales del bebé.

       Lactancia materna o alimentación con formula cálida y emocional

       Mantener contacto físico con el bebé.

       Compartir el sueño.  En breves siestas compartidas

       Evitar las separaciones frecuentes o prolongadas.

       Usar la disciplina positiva.

       Mantener una vida familiar estable.

Estaremos atentas a sus preguntas e inquietudes.  Martha

 

¿Qué debemos hacer para que este cambio sea vivido con calma y disfrutarlo en el intento?

  • Junto a tu esposo, formar un “team” un equipo que comparta las nuevas responsabilidades
  • Tener apoyo “instrumental” contar con una niñera, o persona de confianza en la que te puedas apoyar.
  • Planificar el día a día, tener momentos de descanso y tranquilidad.
  • Practicar Yoga, meditación y darte tiempo para tu cuidado personal
  • Practicar Mindfulness una herramienta que te ayudara a vivir el momento presente y evitar caer en situaciones de descontrol y ansiedad
  • Buscar ayuda de un especialista si nos sentimos “desbordadas” o abrumadas. 

Cualquier consulta no dudes en escribirnos a nuestra comunidad de expertas.

 

 

 


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