Semana 30: paseos y resfríos

Tu hijo tiene músculos más desarrollados, y cada vez lo sacas más a pasear. Pero también puede resfriarse o engriparse y debes llevarlo al doctor. ¿Y qué hay de la posibilidad de agrandar la familia? Te dejamos consejos para todos estos temas…

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Tu bebé tiene los músculos cada vez más fuertes y se nota en sus movimientos: ¡no hay forma de que se quede quieto en ningún lugar! Ya sea si logra pararse con tu ayuda y dar algún paso –hacia los costados generalmente-, o si logra arrastrarse solo en el piso, el hecho es que el pequeño explorador está permanentemente buscando rincones no conocidos y objetos nuevos.

Su vista mejora día a día y con ello el desarrollo de su capacidad de razonar y resolver problemas: ahora puede hacer seguimiento de los objetos, por ejemplo, cuando se los escondes o los tiras al piso. Si no sigue los objetos con sus ojos o no enfoca su mirada correctamente consúltalo con el médico.

Visitando al doctor

Uno de los temas difíciles de manejar en esta etapa es cuando el bebé se enferma. Es normal que los bebés por ejemplo, se resfríen Es difícil verlo sufrir e inquieto sin que tú puedas hacer mucho. Primero que nada tienes que tomar su temperatura: si es muy alta consulta con el médico.

Si es sólo gripe, se recomienda darle alimentos y bebidas frías para aliviar su garganta y bajar la fiebre. También es muy útil ponerle toallitas húmedas en su cabeza para aliviarlo o sumergirlo en la tina con agua tibia. Sobre todo, hay que evitar que tu bebé se deshidrate y por tanto, es necesario controlar su ingesta de líquidos. No te preocupes si pierde el apetito, cuando se sienta mejor se va a lanzar sobre la comida nuevamente.

A tu bebé probablemente le estén saliendo los dientes y te duele mientras lo amamantas. La leche materna sigue siendo vital para él, pero tu pequeño no comprende que te está haciendo daño. En estos casos, se recomienda que cuando esté mordiendo tus pezones, pongas tu dedo en sus encías y lo retires. Utilizando el “no” cada vez que te muerda, hasta que de a poco deje de hacerlo (ya comprende el significado de algunas palabras como el “no”).

Agrandando la familia

Tu bebé ya creció y quizás tú y tu pareja están pensando en agrandar la familia. Muchos padres prefieren que haya poca diferencia de edad entre sus hijos, para pasar todo el trance más agitado en una sola tanda. Otros prefieren disfrutar del primero por un tiempo, recuperar energía y luego tener otro bebé.

En cuestiones de planificación familiar no hay respuestas correctas ni argumentos más o menos convenientes, depende de cada pareja. Si deciden tener otro bebé, tienen que considerar varios asuntos, por ejemplo, si tienen tiempo y energía para cuidarlo, dónde van a vivir y cómo van a mantenerlo.

Para evitar sorpresas, es importante que sepas que no siempre el amamantamiento impide el embarazo, es decir, no es recomendable considerarlo un buen método anticonceptivo. Cada mujer tiene sus tiempos y depende cuándo y cómo volvió tu período. Consulta con tu médico cuáles son las opciones de anticoncepción adecuadas para esta etapa.

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