Semana 14: Cada vez más inquieto

¡Cada día tu bebé está más inquieto! Todo le llama la atención y lo distrae. Aunque te vuelva loca por ejemplo cuando le cambias los pañales, este entusiasmo es un signo de que está creciendo sano. ¿Y el chupo? Aquí van algunos consejitos.

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La hora de los estímulos

Es recomendable alimentarlo sin distracciones buscando un lugar tranquilo y silencioso. Si el problema es cuando lo estás cambiando, prueba hacerlo en tu cama. Así, si se mueve para todos lados, no hay riesgo de que caiga al piso y se golpee.

Quizás ya logra levantarse y sostenerse con sus brazos, pero todavía no llegó el momento de gatear. Está más canchero además para darse vuelta, ponerse de espaldas cuando está de frente y al revés. No te olvides que es bueno estimularlo: cuando logra nuevas habilidades motoras aplaudir y expresar un “¡¡Muy bien!!” que le demostrarán que va por el buen camino y le dará entusiasmo para seguir probando y aprendiendo.

Vas a notar además que las horas de sueño son cada vez más ordenadas. Evidencias que ahora duerme cada vez un poquito más y, seguramente, necesitará dos o tres siestas por día.

Socorro: ¿Qué hacemos con el chupo?

Una de las dudas de los padres en esta etapa son los chupos. Durante mucho tiempo se dijo que impedían el normal desarrollo de su boca, deformándola, y que creaban un hábito no recomendado.

En general, pueden sobrevivir sin chupos. Pero si tienden a chuparse los dedos y las manos (más tarde los pies) es porque los ayuda a relajarse y a sentirse mejor si hay algo que los angustia. Es una posición muy común cuando todavía no se mueven mucho y miran a su alrededor y su pequeño mundo tratando de entenderlo. Lo importante es que el chupo sea de un material que no se rompa y mantenerlo limpio todo el tiempo.

Algunos odontólogos sostienen que hasta el tercer año el bebé puede usar el chupo aunque otros, por el contrario, predican tratar de que lo deje antes de cumplir los dos.

Asimismo, si bien el chupo es un objeto de deseo y de relajación para el bebé, suele traer complicaciones en la formación del paladar y más tarde en la correcta dentición.

Algunos bebés entran en la etapa de la dentición al cuarto mes, aunque en general ocurre entre los seis y ocho meses. Para prepararse a un crecimiento de dientes sano, se recomienda limpiar diariamente sus encías con un paño húmedo.
Cuando comiencen a salir los dientes podes seguir con el paño o usar un cepillo suave, especial para bebés, siempre utilizando sólo agua.

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